Quién está detrás del arte
Originario de la Ciudad de México, Rodrigo Herrera es un artista visual cuya obra transita entre la forma, el color y la emoción humana. Su práctica abarca la pintura y la escultura, explorando la relación entre el pensamiento y la materia, entre la introspección y la expresividad exterior. Desde temprana edad encontró en el modelado y la observación una vía para calmar una mente inquieta y curiosa. Años más tarde, su estancia en Oaxaca reavivó el vínculo con el arte y definió su lenguaje plástico: una combinación de rigor técnico y libertad experimental.

Su proceso creativo parte del color como detonante emocional y evoluciona hacia la forma, generando figuras que oscilan entre lo figurativo y lo abstracto. En sus esculturas en bronce a la cera perdida, la textura se convierte en símbolo de pensamiento y carga psicológica; en la pintura, las líneas orgánicas y los contrastes cromáticos revelan la tensión entre deseo, ansiedad y reflexión.


El eje central de su trabajo es la búsqueda de equilibrio entre lo racional y lo caótico, lo tangible y lo mental. Herrera concibe el arte como un ejercicio de introspección que materializa los estados emocionales y los convierte en presencia física. Cada pieza es una traducción visual de la mente contemporánea: saturada, fragmentada y, al mismo tiempo, profundamente humana.